9/07/2008

Desesperada

-Hola niña tonta, como estás hoy?

Ella habló conmigo a solas en un rincón, llorando de nuevo desesperada.


Me dijo que no sabía parar, que no quería seguir asi, que estaba harta de que sus piruletas cayeran al suelo y se llenaran de pelusas.

-Niña tonta-, le dije... -qué te ha pasado?

-Nada.- Dijo.- Es culpa mía. Todo es mi culpa. Cualquier cosa rota o perdida, ha sido la niña tonta, cualquier cosa mal hecha...la niña tonta...siempre yo...snif...siempre yo...-


-No te preocupes, -le dije.- No todo es culpa nuestra, aunque los demás crean llevar razón. -Necesitamos culpar a los demás de nuestros errores muchas veces, sin tener en cuenta cómo se sienten esos niños tontos a los que regañamos por las más absurdas de las situaciones.

-Estoy pensando...-dijo la niña...-gracias. Acabo de aprender una gran lección.

-Hay un niño tonto en mi colegio al que llamo novio...al que culpo por los más pequeños errores...y el llora a veces pero cmo la tonta soy yo...pues no importa cuando el llora, porque el llora en silencio...si...si me pide un poco de plastilina y yo se la dejo y al rato la quiero y no me la devuelve, me enfado con el...y el tiene que destruir sus construcciones para darme a mi el pedazito de plastilina que le presté...

-A veces...si nos vemos a nosotros mismos, vemos como nos sentimos, somos capaces de comprender cómo lo hacen los demás.


-Ya...Pero a mi nadie me comprende. Nadie me quiere. Soy una niña tonta que no para de llorar.


-Pues sonrie niña tonta, sonríe, k como dice aquella frase...."si no dejas de llorar, las lágrimas no te permitirán ver las estrellas".


-Soy demasiado tonta para entender eso. Me dijo.

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